Los indicadores apuntan que el mundo ha entrado en recesión

Los flujos del comercio mundial descienden más que en la crisis financiera de 2008


La evidencia es cada vez mayor de que marzo marcó el comienzo de una profunda recesión global. La amplitud del colapso está comenzando a aparecer en el goteo inicial de datos económicos en todo el mundo, que revelan un cráter en el comercio, una inversión empresarial reprimida, unos consumidores acobardados y un aumento del desempleo del que pocas industrias se salvan.


El impacto de la demanda es visible en todo el mundo. Los volúmenes de exportación de EE. UU. en las primeras dos semanas completas de marzo muestran envíos al exterior de menos de la mitad que el año anterior, según los datos de IHS Markit compilados por Bloomberg. El daño es grave para los automóviles: la cantidad de barcos anclados utilizados para transportar vehículos ha aumentado al 19% de la flota, en comparación con el 11% de hace un año, según datos de Bloomberg.


Después de que Estados Unidos informara el pasado viernes de una pérdida de empleos mayor a la esperada, otras cifras de marzo han ilustrado cómo la pandemia de la Covid-19 está extendiendo la parálisis de los productores a los hogares, desde las grandes potencias comerciales hasta las economías más aisladas y los mercados emergentes.

En Alemania, las matriculaciones de automóviles nuevos en marzo, generalmente un mes pico, cayeron un 38% respecto al año anterior, y en el Reino Unido se derrumbaron un 44%.


Tres de las mayores economías árabes cedieron, el índice de servicios en Brasil fue el más bajo desde 2016 y las ventas de vehículos en Sudáfrica cayeron un 30%. En Australia, que ha esquivado la recesión durante tres décadas, la mayoría de los anuncios de empleo vivieron su mayor desplome desde 2009, a pesar de que la nación no entró en un estricto cierre hasta finales de mes.



“Todo el sistema, todo el conjunto de cadenas de suministro se ha visto sacudido de manera bastante significativa”, ha dicho Roberto Azevedo, director general de la Organización Mundial del Comercio, en una entrevista. “En algunos aspectos, el panorama actual parece más sombrío que después de la crisis de 2008-2009”. La OMC tiene previsto publicar un nuevo pronóstico para el comercio mundial este miércoles. Azevedo afirma que la última perspectiva de la organización con sede en Ginebra puede proyectar escenarios con “caídas significativamente mayores” que las de 2009, cuando el comercio mundial se desplomó un 12,6% y la economía se contrajo un 2%.



La previsión de Azevedo se hace eco de las proyecciones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que esperan una gran recesión este año, así como de las estimaciones cada vez más sombrías de los economistas privados.

Según el nuevo rastreador global del PIB de Bloomberg Economics, la economía mundial ya retrocede y está perdiendo fuerza más rápido que en los primeros días de la crisis financiera. La lectura de marzo muestra que la economía mundial se contrae a una tasa anualizada del 0,5%, en comparación con el 0,1% de febrero. Desde la India hasta Italia, los confinamientos por coronavirus han cerrado negocios y han mantenido a miles de millones de personas encerradas en sus hogares durante semanas, provocando un choque simultáneo de oferta y demanda que ha enredado las redes mundiales de producción y logística, construidas sin la capacidad suficiente para absorber una sacudida de semejante magnitud.



Empresas como Airbus, en Europa, y FedEx, en los EE UU, han advertido en los últimos días de que es demasiado pronto para estimar la duración de la caída o evaluar el daño, mostrando un nivel de incertidumbre que se extiende a las redes de proveedores de pequeñas empresas, a menudo ubicadas en zonas rurales y economías en desarrollo. Eso ha estimulado a los Gobiernos de Europa y EE. UU. a enviar ayuda urgente a las pequeñas empresas para evitar que se cierren permanentemente.



Airbus, con alrededor de 135.000 trabajadores, explicó a los empleados en una carta enviada a finales de la semana pasada que no es posible volver a las operaciones completas a corto plazo debido a la escasez de piezas y la incapacidad de las aerolíneas con dificultades para recibir nuevos aviones. En un documento regulatorio emitido el pasado viernes, FedEx advirtió de que un “período extendido de la cadena de suministro global y la interrupción económica podría afectar material y adversamente a nuestro negocio” y “una recesión global extendida” agregaría aún más tensión. Las ventas internacionales representan más de la mitad de los ingresos en FedEx, que empleó a 177.000 trabajadores el año pasado.


La compañía de entrega de paquetes agregó que está tomando medidas para administrar el flujo de efectivo y la liquidez, “incluyendo la revisión y consideración de oportunidades y estrategias para la reducción y el aplazamiento de gastos de capital”.



Con una inversión que se reducirá y más personas sin trabajo, las tasas globales del PIB podrían descender dependiendo de cuánto tiempo los Gobiernos mantengan sus confinamientos, muchos de los cuales se espera que duren hasta mayo o junio. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París, estima que por cada mes de contención habrá una pérdida de dos puntos porcentuales en el crecimiento anual del PIB.


Fuente: El pais

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