#BoycottStarbucks: el consumidor obliga a Starbucks a cambiar de opinión

La muerte de George Floyd producto de la violencia policial ejercida en su contra ha provocado un sismo profundo no sólo en la sociedad estadounidense, sino que ha impactado en varios puntos del planeta, la exigencia de combatir al racismo unió a gran parte de la sociedad a través del Black Lives Matter, e incentivó a que muchas marcas tomaran una postura firme: Ben & Jerry’s, Twitter y Nike comenzaron, y después le siguieron una listado que no para de crecer, Adidas, H&M, Amazon, Disney, Netflix, Spotify, y Starbucks, entre ellas.



Sin duda, la postura de firmas de este peso es destacable, pues hoy la sociedad necesita que las marcas tomen un rol activo, pero no de discurso, sino de hechos. Al respecto, el Edelman Trust Barometer 2019, señala que para el 73 por ciento de los consumidores a nivel global, las empresas pueden (y deben) emprender y tomar acciones para mejorar o beneficien a las condiciones económicas y sociales dentro de las comunidades en donde operan.


No obstante, si no se hacen con convencimiento, el consumidor se dará cuenta y no dudará en hacerlo notar, tal y como sucedió esta semana con Starbucks.


El asunto de la contradicción


La firma de Seattle fue cuestionada por incongruencia por no apoyar la situación que enfrentan sus empleados de color y apegarse a una política de la empresa que es restrictiva con cierta indumentaria y accesorios.


Todo comenzó el miércoles cuando un reporte de Buzzfeed dio a conocer que la cadena de café no permitiría a sus empleados usar ropa o accesorios relacionados con el Black Lives Matter, esto bajo el argumento de que el hecho de que se porten este tipo de insignias podrían ser mal interpretados e incitar a la violencia.


De acuerdo con la información publicada en ese momento, un portavoz de Starbucks le dijo al medio que la compañía se dedica a ayudar a terminar con el “racismo sistémico”, pero que la política del código de vestimenta se mantendría vigente porque es necesario “crear un ambiente seguro y acogedor” para los clientes y el personal.


El problema es que varios empleados cuestionaron la postura de la empresa, pues aunque existe la política contra el uso de ropa o accesorios personales, políticos o religiosos, cuando se trata del mes del orgullo gay se les distribuye pines y prendas para celebrar los derechos LGBTQ y la equidad en el matrimonio.


La situación cobró mayor relevancia pues se recuerda que el 1 de junio, luego del llamado de Nike, Starbucks fue una de las empresas que se sumaron a la conversación en apoyo al Black Lives Matter y manifestaron una postura firme en redes sociales para combatir el racismo.


Fuente: https://www.merca20.com/boycottstarbucks-el-consumidor-obliga-a-starbucks-a-cambiar-de-opinion/